Detección De Humos Y Monóxido De Carbono


Las plantas de bioenergía plantean nuevos tipos de desafíos para la protección contra incendios

Las plantas de bioenergía normalmente almacenan grandes cantidades de combustibles inflamables, lo que hace que sean aplicaciones exigentes para la protección contra incendios. Por ejemplo, en los silos de gránulos la extinción de un incendio con agua puede plantear un desafío debido a la absorción del agua y la dilatación resultante de los gránulos de combustible.

Las plantas de bioenergía utilizan la protección Atexon integrando diferentes dispositivos de detección de humos y gases con sistemas de detección de chispas. Es posible configurar un sistema de protección contra incendios de fácil uso con un único sistema operativo y una batería de reserva.


Para los silos con polvo, existen requisitos estrictos en cuanto a detectores de humos y monóxido de carbono.

La clasificación de zonas peligrosas plantea desafíos para la ingeniería de los equipos. El gas que está siendo medido debe tener acceso sin obstrucciones al sistema electrónico del sensor, y el polvo del aire no debe interferir con el funcionamiento del sensor. Los detectores de monóxido de carbono de Atexon están autorizados por ATEX para la zona 20 con un amplio rango de temperatura, lo que les permite ser utilizados en condiciones meteorológicas adversas. También están aprobados según las normas estadounidenses (UL), canadienses (c-UL), sudamericanas (Inmetro) e internacionales (IECEx).

Los detectores de humos y monóxido de carbono son utilizados para la detección de incendios no solo en silos, sino también en instalaciones eléctricas y túneles de cableado.


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